Una buena seguridad y salud laboral es rentable para las empresas. 19/11/2009
César Miño Fugarolas _ Presidente de la Asociación Científica de Expertos en Seguridad y Salud Laboral de Andalucía.
Reclama mayores garantías legales para que los técnicos superiores en Prevención de Riesgos Laborales puedan desempeñar su cometido y tomar decisiones con plena autonomía.
P.A. (ABC)
SEVILLA. Son claves en la lucha contra esa lacra social que es la siniestralidad laboral. Determinantes para la optimización sin riesgos de los recursos humanos que cimientan la actividad empresarial. Pese a ello, "no están bien valorados"
Ahora, desde la presidncia de Acessla, una asociación que agrupa a más de doscientos expertos de nivel superior en seguridad y salud laboral en la comunidad andaluza, subraya las carencias del sistema y reivindica el reconocimiento de estos profesionales. "Sin estos técnicos no puede funcionar la seguridad y salud laboral tal y como la concibe la normativa preventiva española. Es necesrio que se les valore y que la respuesta social sea equitativa a los cometidos que desarrollan"
Considera que "no existe la conciencia debida a la responsabilidad que contraen en el área civil y, sobre todo, penal, al poder ser, a este último respecto, sujetos imputables de los delitos de seguridad, homicidio y lesiones imprudentes".
Poner freno a la siniestralidad
La normativa de prevención es compleja, imprecisa y crea inseguridad jurídica
Pide a la administración que mueva ficha, lo que exige cambios en la normativa. "Que se establezca una serie de garantías jurídicas, distintas de las que recoge la Ley de Prevención, para que tengan plena autonomía en el ejercicio de sus cometidos". Este respaldo legal no es badalí si se tiene en cuenta que las medidas preventicas propuestas "pueden condicionar las decisiones del empresario y toda interferencia en el poder de decisión empresarial es presuntamente incómoda". Señala que aunque la Administración y las organizaciones empresariales y sindicales son sumamente conscientes de la importancia de la seguridad y salud laboral, en empresas con plantillas reducidas, y en determinados sectores productivos, no ha calado aún de forma generalizada este compromiso.
Uno de los problemas es que la seguridad y salud laboral se sigue viendo más como coste que como inversión. "Las medidas de prevención, aunque cueste a los mejor trabajo comprenderlo, ayudan al empresario y, por los valores fundamentales a los que se debe, no acaba de entenderse que no tengan el mismo valor que las demás medidas económicas que se adoptan en las empresas para mejorar su gestión y sus resultados". César Miño enfatiza que "lo que está fallando es la integración de la seguridad y salud laboral en el sistema general de gestión de la empresa".
En su opinión, es un error no tener en cuenta las ventajas que tienen todas aquellas medidas dirigidas a la prevención de los riesgos laborales. "En el 90% de los casos, y siguiendo un cálculo puramente económico, casi diría que groseramente crematístico, una buena seguridad y salud laboral es rentable", puntualiza el presidente de Acessla.
Seguridad y Ahorro
Una trascendencia económica que rebasa las fronteras de la empresa. Explica que la reducción del número de accidentes y enfermedades profesionales representa un ahorro no sólo para el conjunto de la sociedad, sino que dedunda también en una mayor satisfacción en el trabajo, elevando el bienestar físico, psíquico y social del trabajador y hasta garantizándolo dentro de lo que cabe. Por ello, avala el "importante papel social y económico" de estos profesionales.
Para el presidente de la Asociación Científica de Expertos en Seguridad y Salud Laboral de Andalucía se hace necesario "simplificar y aclarar" las numerosas normas y disposiciones legales en materia de prevención de riesgos laborales para facilitar la labor de los técnicos. Es una demanda que ya se ha planteado a la Administración. Califica la normativa de "compleja, imprecisa, con múltiples disposiciones de rango y procedencia distinta, que crea inseguridad jurídica".
Apunta, además, como una "carencia de la normativa preventiva", la falta de una cierta adaptación a la situación y necesidades de las pequeñas empresas sin menoscabar la protección de la seguridad y salud laboral.
En Andalucía se registraron durante el pasado año 143 accidentes laborales con resultados de muerte y 2.115 de carácter grave, unas cifras inferiores a las que ya arrojó en 2006. Un descenso que sigue siendo insuficiente ya que, como recuerda el presidente de Acessla, la Comunidad andaluza "no tiene una posición muy gratificante" con respecto a otras autonomías en el ránking de siniestralidad laboral.
Los expertos demandan un colegio profesional
El técnico superior en Prevención de Riesgos Laborales es el experto en las distintas especialidades: seguridad en el trabajo, higiene industrial, ergonomía... Para Acessla, que aglutina a los profesionales andaluces, es "imprescindible" la creación de un Colegio Profesional para la defensa de los intereses de este colectivo. El asociacionismo, dice César Miño, es un primer paso. Un colegio profesional "aportaría seguridad y cambiaría el marco no sólo desde el punto de vista profesional, sino en cuanto al reconocimiento y valoración del título". Sería igualmente un órgano de representación e interlocución ante las distintas administraciones. Las reivindicaciones se centran también en el aspecto educativo. Explica que "no existen estudios superiores universitarios reglados" en esta materia, pese a que el acuerdo para combatir la siniestralidad laboral entre el Gobierno, los sindicatos mayoritarios y CEOE plantea la necesidad de promover esta formación en el Postgrado.





